logo_570

La mandolina o el bandolín es un instrumento musical de cuatro órdenes dobles. El número y tipo de cuerdas de la mandolina ha variado con el tiempo y el lugar, pero la configuración predominante en la actualidad es mandolina napolitana, con cuatro cuerdas dobles afinadas como el violín (sol-re-la-mi).

Las cuerdas de la mandolina se pulsan usualmente con una púa o plectro, sin embargo, también pueden usarse los dedos. La caja de resonancia puede ser cóncava o plana.

Su sonido es parecido al de la bandurria, sin embargo, su utilización abarca más ámbitos, incluyendo papeles solistas en la música académica, como instrumento principal de la música popular de varios países e incluso en bandas de rock y ensambles experimentales.

Afinación

La forma de afinar la mandolina es la del violín, es decir, la siguiente: mi, la, re y sol, siendo mi la más aguda y sol la más grave. La sucesión se da por intervalos de quinta justa entre una cuerda y otra. Por convención, se llama primera cuerda a la más aguda (mi), siguiendo en progresión descendente hasta la cuarta cuerda (sol·). Hay que destacar que se debe afinar cada par de cuerdas al unísono, ya que la mandolina suele contar con órdenes dobles de cuerdas, a fin de hacer posible la ejecución libre del trémolo, efecto necesario a fin de alargar un sonido. Además de esta popular forma de encordar la mandolina, muchos mandolinistas eliminan de sus instrumentos los órdenes dobles, dejando únicamente cuatro cuerdas afinadas sol, re, la y mi. Como ya antes está descrito, el objetivo de encordar la mandolina con sólo cuatro cuerdas es evitar la desafinación de una cuerda con respecto a su par, además de que permite al mandolinista virtuoso imprimir más velocidad y más pulcritud al sonido.

0