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¿Tocar el piano nos hace inteligentes? ¡Diez razones para llegar a creerlo!

1. Aprender a tocar el piano «modifica el cerebro»
¿Qué entendemos por «aprender a tocar el piano modifica el cerebro humano»?

¿Eso tiene un efecto directo sobre las neuronas, por ejemplo?

Los científicos de la Norhwestern University han empezado a realizar un gran número de investigaciones sobre los beneficios de la música para la salud y el bienestar. Según ellos, aprender piano o aprender música y su técnica causarían nuevas conexiones neurológicas. Conexiones que no se producirían sin tocar el piano…

El estudio se publicó en Nature Reviews Neuroscience: aprender música tiene un impacto profundo en nuestras capacidades para aprender una lengua, nuestra concentración, nuestra memoria y nuestras emociones.

2. ¿En busca de un método de piano que aporte bienestar y reduzca el estrés?
El piano puede servir para relajarse.
Tú delante del piano tras un duro día de trabajo: zen.

Múltiples estudios han demostrado los beneficios de la música sobre el estrés: el piano es bueno para la salud: permite calmar el estrés pasajero y las angustias cotidianas para reencontrar la calma.

Aprender a tocar el piano parece ser un remedio tan poderoso como el deporte, por ejemplo.

Pero también existen otras razones.

Primero, porque fomenta que el pianista o el músico puedan concentrarse en una tarea y no pensar en otra cosa.

La música es una disciplina exigente que no deja lugar para las distracciones. El pianista se concentra en su respiración, las notas (blanca, negra, corchea, doble corchea), la teoría musical, la armonía, los intervalos, la gama menor y el ritmo. No hay nada como todo esto para olvidar el estrés.

Aprender piano y tocar a diario proporciona una verdadera sensación de felicidad. Llegar a dominar este arte y escuchar la melodía escaparse entre tus dedos y el piano también proporciona un auténtico sentimiento de plenitud y bienestar.

Asimismo, la ciencia ha estudiado esta problemática, sometiendo principalmente a trabajadores acérrimos a lecciones musicales regulares. Resultado: menos casos de agotamiento físico y una clara mejoría del humor.

3. Iniciarse en el piano contribuye a la mejora de la memoria y de las capacidades cognitivas
Tras varias décadas, sabemos ahora que aprender a tocar el piano y adentrarse en el mundo de la música ayuda a mejorar nuestras capacidades intelectuales. Es, por lo tanto, lógico ver cómo los científicos abordan esta temática e intentan saber más. De hecho, numerosas investigaciones han concluido que escuchar música y tocar un instrumento mejoran la memoria.

Veintidós niños, de entre 3 y 4 años y medio, participaron en un ensayo, de los que 15 habían recibido clases de piano, en compañía de un profesor, mientras que el resto seguían lecciones de canto. Al final, tras varias semanas, se comprobó que los 15 alumnos que habían empezado las clases de piano mejoraron en un 34 % sus capacidades espacio-temporales.

La revista en línea del Telegraph afirma que «Nuevas investigaciones sugieren que tocar regularmente un instrumento cambiaría la estructura del cerebro humano y, sobre todo, aumentaría sus capacidades. La música puede utilizarse en las terapias para mejorar las capacidades memoriales».

Aprender a tocar el piano es también descifrar un nuevo lenguaje: el solfeo y todas sus notas musicales, notas (negra, blanca, clave de sol, clave de fa, intervalos, gama menor, teoría musical, armonía…) que representan, a su vez, un emplazamiento en una partitura, una tecla en el piano y una nota precisa para el oído.

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4. Música, solfeo y piano para aprender a perseverar
Aprender piano en compañía de un profesor de música o en un conservatorio, requiere una cierta perseverancia. En primer lugar, porque hay que aprender solfeo, durante 1 ó 2 años, en función de la edad. Después se necesitarán varios años de lecciones de piano para convertirse progresivamente en pianista. La música y el piano son disciplinas muy exigentes, para las que todos estamos más o menos dotados.

Así, si no eres de naturaleza perseverante, tocar el piano te enseñará a serlo rápidamente. Cuando tenemos la ambición de saber tocar bien el piano, la paciencia y la perseverancia son armas muy útiles. De hecho, las clases de piano proporcionan disciplina puesto que para aprender a tocar correctamente, será preciso pasar muchas horas repitiendo incansablemente las notas y los errores cometidos para poder corregirlos posteriormente.

5. Tocar el piano aumenta la coordinación entre cuerpo y cerebro
Mejora tu coordinación gracias al piano.
La coordinación al piano: ¡hay saber tocar con las dos manos!

Por normal general, aprender a tocar un instrumento musical contribuye al desarrollo de habilidades motoras y de coordinación.

Más allá de la capacidad de un músico para crear él mismo la música e improvisar, todo su arte proviene de la coordinación: una coordinación entre el cerebro, la vista y las manos. El pianista, ante su instrumento y su partitura, debe leer y descifrar el ritmo y la música que tiene ante sus ojos. Leer una partitura para piano. Instantáneamente, las notas y acordes deben transformarse en gestos sobre el piano, en lugares bien precisos. Tiene luego que ejecutar, y tocar las notas correspondientes con los dedos.

Sin olvidar la utilización de las dos manos: ¡derecha e izquierda! Una coordinación que es o innata o el fruto de un buen aprendizaje del piano.

6. Aprender piano permite progresar en lectura
Escuchar música es muy beneficioso y relajante, pues la música no es una materia aislada, sino que está asociada a otros campos de conocimiento como las matemáticas o la lectura: aprender a tocar un instrumento como el piano implica realizar cálculos matemáticos y aprender a leer mejor.

Aprender solfeo antes de tocar el piano y aprender música supone hacer frente a un nuevo lenguaje. Un lenguaje formado por notas, acordes, claves (clave de sol, clave de fa), intervalos, armonía y ritmos que exige leer una partitura. La revista Psychology of Music ha querido saber más sobre la capacidad que tiene la música de volver más inteligente. Principalmente, con respecto a la lectura:

«Los niños que toman lecciones musicales durante varios años, con un aprendizaje complejo de los ritmos y los tonos, muestran capacidades superiores en la lectura comparados con sus compañeros que no han tenido estudios musicales».

Tocar el piano requiere una lectura constante de partituras, notas y acordes. Identificar qué es una nota negra, una blanca, una corchea o un cambio de ritmo volvería por tanto más inteligente.

Asimismo, cuando los niños se inician en el aprendizaje del piano, suelen adquirir un vocabulario más amplio y presentan una mayor comprensión lectora que aquellos que nunca han tenido ningún tipo de formación musical.

7. Descubrir el piano también implica estudiar siglos de cultura musical
La música clásica y el piano ofrecen a los músicos y alumnos de música siglos de historia y de cultura. De Bach a Beethoven, pasando por Debussy, Vivaldi, Brahms, Chopin, Haendel, Schubert, Verdi… ¡Tendrás que estudiar a los compositores más importantes de todas las épocas!

Eso sí, aprender a tocar el piano no solo significa descubrir la música clásica, sino también aprender música a través de otros estilos como el blues, el jazz, el folk, el rhythm & blues, etc. ¿Por qué no interesarse igualmente por la creación de este instrumento de cuerdas percutidas, surgido de la evolución del clavicordio, instrumento de 4 octavas y de colores inversos a los del piano?

Conoce a los más grandes del piano.
Descubre la obra musical de Bach.

Encontramos las primeras huellas del ancestro del piano de cola acústica en 1709, con la creación de un instrumento que permite tocar «piano» y «forte». Fue mejorado en 1728 por el alemán Gottfried Silbermann y aprobado después por el ilustre Johann Sebastian Bach en 1747.

Desde los primeros pianos hasta los actuales, se han experimentado distintas mejoras y avances con respecto al instrumento, aunque la idea y el concepto fundamental siguen siendo los mismos: se han optimizado los materiales de fabricación, se ha ido aumentando el número de notas o se ha mejorado el diseño; sin embargo, el concepto de piano como instrumento para lograr sonidos fuertes y suaves no ha cambiado.

8. Aprender música permite mejorar las notas en la escuela
A través de las diferentes investigaciones que pretenden demostrar que tocar el piano nos hace más inteligentes, podemos concluir también que el instrumento puede hacer que se obtengan mejores notas en la escuela.

Acuérdate, por ejemplo, de la mejora en la comprensión lectora, así como del desarrollo de la memoria y el impulso de las conexiones neuronales.

Aprender a tocar el piano y familiarizarse con su técnica también permiten desarrollar competencias eficaces en el aprendizaje de una nueva lengua. El solfeo supone ya una lengua de por sí, puede que para algunos alumnos sea la primera que aprendan sin contar la lengua materna. Saber solfeo constituye, por lo tanto, un primer signo en la capacidad de hablar otra lengua.

Un estudio de la University of Sarasota y otro de la East Texas State University indicaron que los alumnos de educación primaria y secundaria que compatibilizan sus estudios con las clases de música suelen obtener mejores calificaciones en matemáticas, lengua y ciencias.

En resumen, tantas señales positivas demuestran que aprender a tocar el piano puede hacer que tengas un mejor rendimiento académico en la escuela: tanto en lengua como en las asignaturas más científicas.

9. Tocar el piano también implica disciplina
El aprendizaje del piano lleva varios años. Por lo tanto, la perseverancia y la paciencia son cualidades indispensables. Se trata de un proceso a largo plazo y que tendrá efectos sobre tu vida.

Aprender a tocar el piano no se consigue de la noche al día, pues es preciso cuidar los detalles, planificar y aprovechar bien las clases y tener mucha capacidad de atención, lo que exige constancia y dedicación para obtener buenos resultados.

Como cualquier profesional o cualquier deportista, el músico y el aprendiz de piano, en este caso, tienen que repetir sin cesar, prácticamente a diario, las mismas piezas y las mismas notas para interpretarlas correctamente.

No obstante, a corto plazo, demostrar paciencia en la iniciación al piano también supone mostrarse disciplinado. No podríamos aprender las obras más complejas al piano si tuviéramos un comportamiento desordenado y nos respetáramos totalmente la melodía indicada en la partitura.

Además, tocar el piano no es únicamente tocar en compañía de tu profesor de música. Para ser pianista se necesita trabajar regularmente fuera de las lecciones de piano. Horas que nos quitamos del tiempo libre, de descansar o divertirnos con los amigos. Una exigencia que requiere mucha disciplina, que podrás aplicar en muchos otros ámbitos, como en el trabajo.

No hay nada más gratificante para un alumno que se acaba de iniciar en el aprendizaje del piano que ver cómo poco a poco va logrando tocar esa pieza que soñó con tocar alguna vez.

10. Paradójicamente, aprender a tocar el piano sociabiliza…
Relaciónate con nuevas personas mientras aprendes a tocar el piano.
Aprender piano también puede llevarte a esto: ¡nuevas amistades que te encontrarán genial!

Contrariamente a lo que se podría pensar, aprender a tocar el piano desarrolla la inteligencia social del pianista. Aunque a la hora de practicar, se suela tocar el instrumento solo, es necesario un sistema de aprendizaje marcado por un profesor con experiencia. A menudo, el aprendiz de piano, o debutante, tendrán que ir al conservatorio, donde descubrirá el solfeo junto a otros muchos alumnos que debutan al piano. Puedes adaptar el tipo de clase (en grupo, particular, etc.) a tus necesidades y posibilidades.

No obstante, ten en cuenta que interpretar piezas de piano no es un arte necesariamente consagrado para practicarlo a solas. De hecho, más adelante, a partir de la adolescencia, el instrumento te podrá servir también para unirte a un grupo al piano sintetizador y hacerte amigos.

Así, aprenderás a corregirte, a autocriticarte y a aceptar tus diferencias y tus defectos y los de los demás. Así, aprenderás a compartir y a tolerar. Además, es obvio que si asistes a clases grupales de piano, el círculo de amigos y compañeros irá aumentando. Estarás compartiendo una afición, lo que te ayudará a unirte a otras personas. Aprender a tocar un instrumento junto a otras personas genera una conexión artística y fomenta el trabajo en equipo.

¿Y por qué no dar conciertos también delante de un público? No debemos olvidar que tocar un instrumento musical suele fomentar la popularidad y facilita las relaciones sociales en general. Si alguien nos dice que es músico y sabe tocar un instrumento, automáticamente le solemos etiquetar como alguien muy interesante.

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